Verduras Fermentadas


Las verduras fermentadas tienen la ventaja de que no pierden nutrientes, sino que los ganan, y además enriquecen la flora intestinal. Pueden comerlas las personas con intolerancia a la lactosa, los bebés y los adultos. Su sabor es superior al de una simple verdura no fermentada, con un toque ligeramente ácido que satisface el paladar.